Ya sabes, esa Frontera o lugar imaginario que estoy escribiendo y pintando en tu imaginación; para que podamos encontrarnos a intercambiar ideas, preguntas y soluciones sin lastimarnos y sin ofendernos. El otro día, después de salir del Temazcal y mientras compartíamos las ofrendas, hablabamos del apocaipsis, los 7 sellos y otras ideas en relación a la creencia colectiva del fin de los tiempos; nos movimos a dialogar acerca de las Elecciones 🗳 2020, la basura en los cuerpos de agua y en algún momento le mencioné a Carlos A. Giovannetti:

“Esta es la Frontera del Conocimiento a la que me refiero cuando escribo, estos encuentros en las que te confrontas con la realidad de que no tenemos a quién más preguntarle; el no saber es la frontera”.

Este asunto de ser escritor es bastante complicado; ya que el que escribe esta literalmente documentando una memoria. Por esta razón, es que el Secretario es tan importante, lamentablemente el escribir se ha desvirtuado, hemos confundido las reglas gramaticales con las ideas que las palabras pintan en la corteza visual del lector. Escritores y lectores hemos olvidado que otras generaciones leerán nuestras notas, nuestras historias y las usarán para validar o invalidar las suyas; sin darnos cuenta estamos escribiendo las historias de otros. Por esto, es que es importante que cuando hablemos del aborto, aquí en la intimidad de este escrito lo hagamos con respeto.

Hace dos noches, recibi un video de unas manifestaciones en Argentina. Compartí las imágenes con varias amigas y hermanas de diferentes disciplinas y entornos demograficos, claro; fueron las abuelas que vieron el evento “como dadoras de vida”. María González me dice en su respuesta:

“Finalmente, aunque entiendo la lucha de estas mujeres, me choca la manera como celebran la decisión en este video. Tal pareciera que es una fiesta y este, es un tema muy delicado. Por eso y más es que te digo que tengo sentimientos encontrados”.

Antes de continuar leyendo te invito a que te detengas. Las próximas ideas tienen dolor entre sus letras y te pido que si sientes que no estás lista o listo para comenzar una conversacion que demanda accesar tu vugnerabilidad mejor lee “Los milagros estan hecho de una sola cosa”, y regresas aquí cuando te sientas cómodx.

En algún punto de la conversación con María le cuento parte de mi historia. Sin darme cuenta esta Abuela, (que se me mudó a Texas, EE.UU. buscando el calor de sus hijos); me detiene como escritor, inmovilizándome con la pregunta de como puedo contar que cuando yo tenia 16 años, mi novia de 18 abortó y, me tomó 28 años de mi vida poder sanar esa historia.

Yo no sé como sería hablar del aborto en la Frontera del Conocimiento, yo no se si la mujer genuinamente tienen derecho absoluto sobre su cuerpo o no, tampoco cuando entra el Alma o Espíritu en el cuerpo de ese feto o ese bebé; si es que entra alguno. Yo creo que TODXS tenemos algo que llamamos espíritu, aunque he conocido personas que tienen tanto odio que me he preguntado si tienen Alma; pero esas son ideas de otro saco de letras.

Existen tantas cosas que no se, que no me atrevo a dar una opinión; y si las supiera probablemente las callaría, no sea que algún día estos escritos sean parte de un extraña religión y justifiquen el dolor de otros con algo que yo escribí.

Así que, dejaré a un lado las ideas que he estado escuchando en relación al derecho del aborto por los últimos 40ta años de mi vida. Punto aparte, puedo decirte; que mientras me he devatido en escribir o no escribir con mi gente, no he escuchado una sola idea nueva. Por décadas hemos tomado la decisión sobre la vida y la muerte de un feto, que no tiene nombre, que es un dolor y estorbo, o tal vez una amenaza a la vida. Con las mismas ideas de hace décadas atrás; yo creo que es momento que sensibilicemos los derechos que hemos adquirido.

El tema del aborto es uno de los temas más difíciles que cualquier escritor pueda hablar. Llevo días preguntándome ¿qué yo puedo ganar de esto? De que forma, si alguna; yo puedo movernos de este tema a escoger ser la Luz que deseamos ver en el Mundo.

Además, ¿quién soy yo para poder hablar del tema?; cuando aparentemente los hombres nos hemos convertido en la demonización del patriarcado. Si te pones en mi lugar, tal vez podrías realizar que millones de mujeres se pueden sentir ofendidas porque un hombre les diga: “tu no eres dueña de esa criatura”, PERO esta conversación no se trata de nosotros en contra de ellas, tampoco de ellas en contra de nosotros.

Se trata más bien de realizar que no se trata de ti, ni de mi, se trata de nosotros; tu y yo somos fragmentos de una sociedad, tu y yo podemos sensibilizar y apoyar a los que aún no estan listos para ¡sentir!

Si me das permiso me armo de valor y te cuento mi historia. No porque me tardé 28 años en sanar, sino porque todos los años, más o menos; para la fecha en la que hubiese nacido esa criatura reflexiono con gran tristeza el nacimiento que nunca tuvo. Es imposible poder describir la impotencia que se siente cuando no podemos decidir si esa criatura nace o no nace. El eco de la decisión de un niño de 16 años tuvo repercusiones en la membrana de mi vida.

Me tomó 28 años de mi vida poder perdonarme, y no lo logré solo. La Madre de este hijo sin nombre y olvidado en el tiempo ⏱ me encontró en FB en el año 2010, permitiendo una metamorfosis de sanación en la que finalmente nos pudimos perdonar.

Yo no te puedo hablar del Derecho al Aborto, pero te puedo hablar del dolor que deja escondio en el alma, en los rincones de las memorias, en el silencio de cada cumpleaño 🎂 no celebrado; y mientras me seco los mocos, las lágrimas y las babas al contarte mi historia. Te puedo pedir que no seas hipócritx si has abortado y aún así lo defiendes o callas. Se me rompe el alma al sentir el dolor de este escrito; el tuyo, el mio, el de ellos y el de nosotros.

Nacido de campesinos desplazados, en un Caserio, con una mediocre educación industrializada, con una discapacidad de aprendizaje y con la idea de un futuro mejor. Lali y yo abortamos porque vivíamos en una ciudad que tenía el derecho al aborto, ella tenía la edad y ninguno de los dos teniamos idea del genuino significado de la vida.

Comienzo a despedirme con estas ideas; yo escribo porque tengo fe en la humanidad, tal vez sea una locura pensar que un simple escritor que no entiende las comillas, ni los acentos pueda inspirar a decenas, cientos, miles y millones de personas. Tal vez he enloquecido, tal vez el tener fe en otros sea una demencia en los tiempos apocalípticos que todos estamos viviendo; pero es mi locura y creo que juntos podemos cambiar la historia del mundo, una historia a la vez.

Así que, escojo creer que estas líneas nos inviten a ver el otro lado del DERECHO al aborto y miremos si tenemos las virtudes para abortar. Se honesta(o), detente y observa tu conducta sexual y la de nuestros adolecentes (amigos y familiares) y pregúntate ¿qué es un derecho en las manos de alguien que no ha realizado la responsabidad que implica estar activo sexualmente?

En palabras simples los derechos nacen de la suma de las Virtudes y el respeto a las responsabilidades.

Editado 8:58 pm del 5to día de febrero de 2021, por MCG.